LA FUNDACIÓN

Un compromiso con la dignidad.
Una forma de transformar.

La defensa de los derechos humanos es nuestra razón de ser. La cultura, una de nuestras herramientas más poderosas.

Retrato de Lydia Cacho

Lydia Cacho · Fotografía del archivo de la Fundación

NUESTRO ORIGEN

De la solidaridad a la acción.

La Fundación Lydia Cacho se constituyó en Madrid el 24 de junio de 2008. Un grupo de cineastas y juristas (Ana Noguerol, Tomás Rosón, Javier Moltó, Alicia Luna y Fran Sevilla) se unió para apoyar la defensa jurídica y proteger la vida de la periodista mexicana que da nombre a la entidad.

Su valentía al denunciar redes de explotación sexual de menores nos llevó a asumir un compromiso que perdura: acompañar a quienes defienden los derechos humanos y combatir la corrupción, la trata y la impunidad.

Inscrita en el Registro de Fundaciones de competencia estatal con el número 1084, la Fundación ha hecho de la implicación de la sociedad civil una parte esencial de su trabajo.

Recorre nuestra historia
NUESTRA FORMA DE ACTUAR

Tres herramientas. Un mismo propósito.

Conocimiento

Formación especializada, reflexión y acompañamiento jurídico para comprender las vulneraciones de derechos y actuar frente a ellas.

Cultura

Cine, teatro, exposiciones y conciertos que convierten las historias en experiencias compartidas y generan transformación social.

Comunicación

Sensibilización, divulgación y diálogo para implicar a la ciudadanía y dar voz a quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.

MIRAMOS HACIA EL FUTURO

Derechos, libertades y valores democráticos.

Desde 2021, nuestros fines incluyen la promoción de los valores democráticos y de los derechos y libertades constitucionales, junto a la lucha contra la pederastia, la corrupción y la impunidad.

En 2026, una nueva renovación del patronato acompaña iniciativas centradas en la cohesión territorial, la igualdad de oportunidades, el acceso a la cultura y la participación de la juventud.

Explora nuestros proyectos