El origen de un compromiso
Constituida en Madrid el 24 de junio de 2008, la Fundación comienza su camino con la protección de Lydia Cacho, el apoyo a defensores de derechos humanos y una intensa actividad cultural y pública.
De la defensa de una periodista a la creación de espacios de cultura, educación y participación. Nueve etapas de un mismo compromiso.
Constituida en Madrid el 24 de junio de 2008, la Fundación comienza su camino con la protección de Lydia Cacho, el apoyo a defensores de derechos humanos y una intensa actividad cultural y pública.
La producción de Entre Colegas y los talleres en institutos abren una nueva etapa: educar para prevenir la explotación sexual mediante el cine, el debate y la creación.
Junto a la Asociación Cultural Calatea nace Teatro contra la trata. La experiencia piloto en el Colegio Lourdes de Madrid convierte al alumnado en autor e intérprete de sus propias obras.
Con el apoyo de Oxfam Intermón, el taller se replica en diez institutos de la Comunidad de Madrid y se convierte en un programa anual de educación y creación teatral.
Piel con Piel se extiende a Navarra, Cataluña y Castilla-La Mancha. Se incorporan encuentros de alumnado, festivales públicos y formación del profesorado.
La pandemia obliga a transformar el festival presencial en una experiencia digital. Obras grabadas, encuentros virtuales y campañas audiovisuales mantienen vivo el proyecto.
Llegan los talleres de radioteatro con RNE y el cuento Tu cuerpo es tuyo. La Fundación amplía sus fines a los valores democráticos y los derechos y libertades constitucionales.
La continuidad de Piel con Piel se combina con una línea de promoción de la participación ciudadana, incluyendo el apoyo a la agrupación de electores Recupera Madrid.
La renovación del patronato acompaña el lanzamiento de España Latente y Casas para todos en el mundo rural: cultura, cohesión territorial e igualdad de oportunidades.